Él, una razón más para creer en la magia. Un motivo más para sonreír por la mañana, y para añorarlo por la noche.
Él, quien con su abrazo juntó todas mis partes rotas, quien con su beso aminoró mis miedos, y con su sonrisa arrulló todos mis silencios, y me engordó los sentimientos.
Él, se los presento, quien juntó las estrellas del cielo y las encendió en mi habitación. Que se apasiona conmigo,pues yo lo calmo,pues yo lo alivio. Mi refugio,mi lugar favorito.

Y es que mis demonios no podían ser mas inquietos, y les llego él, con su infierno, y a mis ángeles con su cielo.

Y nos vamos de la mano, por las hermosas veredas de nuestros silencios, esquivando ensuciar la complicidad de nuestro tacto, por ahí, debajo del cobijo de la oscuridad, con algo más que no sean nuestros labios.
Sepa usted que el universo tiene lugar en él, con sus miles de galaxias en esos intensos ojos, y todas las estrellas en su sonrisa,y la maravilla de su oscuridad, eso que hace de él lo que es,su ser. El reverso de esa sonrisa, de esa persona, también la amo.
Acaricia con sus dedos mi rostro, me desordena. Me revolotea el pensamiento, aún estando tan lejos.
Si tan solo él sintiera lo feliz que me hace…

Krissia Quesney