No me preocuparía desgastar mis labios, siempre y cuando fuera pronunciando un Te amo. Tampoco me molestaría perder la razón un poco, volverme un tanto loca otro poco, si mis locuras tuvieran ocasión en tus días, en tus noches.

No me preocuparía de pelear con mis demonios internos, siempre y cuando ellos ganen cuando de robarte un suspiro se tratase…

No me preocuparía si con tu mirada se me entrecortara la respiración, ni siquiera un poco aun cuando mis sentidos perdieran el control, siempre y cuando el pretexto de tu mirada sea únicamente descifrarme…

No me molestaría, no realmente, el hecho de que me necesites, en medida de lo que me ames, porque sabría que hay algo en mi que a ti te parece indispensable.

No me preocuparía de entregarte el alma en mis besos, ni terminar en el fuego de este juego quemándome de amor…No, ni un poco.

Me preocuparía tener que extrañarte algún día, lanzar mis suspiros al viento y no saborear tu gélido aliento, odiaría aún más que preocuparme el hecho de no alcanzarte, tener que perseguirte sin derecho a reclamarte. Me molestaría gravemente siquiera imaginarme que jamás te tendría, o que tenerte a milímetros de mis labios y respirar tu aliento sea solo una más de mis fantasías…

 (Krissia Quesney)