Tu mirada en las estrellas

Es curioso, ¿sabes?, verte cada tarde, cada mañana y en cada sueño, y a pesar de todo voltear y ver al cielo resplandeciente, contemplar las estrellas, y percatarme de que sigue tu mirada en ellas…

Resulta tétrico, ver como tu mirada mentía, a pesar de todo lo que la gente dice de que los ojos son el reflejo del alma, pues me atrevo a decir que careces de una, o tienes una muy bien entrenada. Mas no me atrevería a decirte que aun te amo, a pesar de todo, a pesar del llanto.

También me convencí de que tengo una replica tuya en mi alma, algo adherido a ella como la cascara a una naranja, como un coral a su playa, y los peces que son tu calma y mi anhelo, alimentándose de mi amor y tu desprecio.

Si, tengo una réplica tuya, lo sé perfectamente, porque siempre estas en mi mente, aun cuando no quiero, aun cuando duele, y yo que soy experta en levantar muros, los que puse entre tú y yo no quedaron firmes, y puedo escuchar tus risas, tus susurros pidiéndome que te espere, que te extrañe, que no te olvide, que aun te ame. ¿Voluntad? La verdad no lo sé, pero algo me ha detenido de saltarlos.

Y te veo a lo lejos, y veo tus ojos tristes, incluso cuando sonríes, tu figura es muy distinta a hace unos meses, palidece tu carisma…sé que intentas ahogar tus penas en alcohol, y también sé que ellas terminan ahogándote a ti…solo a lo lejos puedo verte, y rogarle al cielo te permita respirar…

(Krissia Quesney)