A Epifanio Montes Osorio, en su sillar de arcanas melodías

Esta canción- grito de luz-
va contra los dioses modernos,
hechura de viejos mitos.
Empezaré por decirles que creo en el amor,
ave de indecible vuelo…
Los arpegios recorren la escala de la vida,
en sus bemoles y asertos.
Los acordes llenan la esperanza
de pródiga armonía,
¡plena rosa de fuego!
Y esa melodía de cromáticos tintes
y mágicos cuadres de ensueño,
expande su coloratura de matices
como abano en allegro…
¡Oh tesitura de trinos!¡Ritmo de trópico
encantado!
¡Une gracia y belleza a la monocorde
garganta!
Ponle intensidad
al débil sentimiento,
¡y venga de nuevo la lira
de transportes y acentos
a la humide aldea
de Jubal, el celestial gaitero!

(Amellastre)