La mujer bella no ama la poesía.
¡Oh funesta victoria de Narciso!
Siente la estructura del perfecto poema.
¡Armonía de músculos!¡Magia de sospechas
e insinuaciones!
¡Ritual de cultos y formas!
Todo lo que oculta, maravilla…
y lo que calla, habla.
Sentido latente. Posibilidad
de lo impensable.
Si da, pierde. Y en la negación,
gana.

Su alma duerme,  y el cuerpo
espera.
Sueño de serpiente milenaria,
ilusión de paraíso.
Único desafío. Gran misterio
de la razón…
Así la Poesía: vacío siempre deseante.
Forma inaprensible de lo imaginario.
¿Derrota del tiempo?
¿Sublimación de Dios? ¿Risa de Satán?
¡Oh precaria felicidad! ¡Baile de sombras!
¡Poesía, eterna mujer!

(Amellastre)