Desbroce del paisaje (Amellastre)

 

Paisaje,

obscuro paisaje de rumores… Las turbias aguas del legendario río siempre arrastrando impurezas, despojos de muerte.

El gran abismo que oculta sus fauces de fuego detrás de la blanca niebla y promete sueños de luz.

 Las colgantes enredaderas, con su manto de sombra tejiendo el vestido nupcial a la enhiesta montaña,

mientras la alimaña inocente se desliza, dueña de su instinto.

La fría cascada, serpiente de cristal abriéndose paso entre la hierba para donar su veneno salvador a la sedienta prole.

Así iba en los brazos del sueño, aquella noche de parto divino, cuando, cansado de andar y desandar, de huir y atacar, llegué a la fuente primordial.

Entonces, fui desbrozando, con seguridad y cuidado, el abrupto paisaje. Y vi, como en una visión radiante, la vedada gema.

¡Limpia verdad! ¡Oh belleza negada!

(Amellastre)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s