Me gusta.
Pero no puedo evitarlo,
siempre me sorprende.
Lo veo venir,
estoy esperando y, aun así,
no puedo evitar cerrar los ojos.

Siento que se aproxima,
siento la humedad, la tibieza,
y de pronto, la explosión…

Se derrama,
se va extendiendo,
cubriendo, empapando,
y va bajando, lentamente,
poco a poco.

Las gotas se va deslizando dulcemente,
sin prisa, bajan uniéndose unas con otras,
formando sinuosos recorridos hasta que…
lo inundan todo.

Si, me gusta, me encanta…
ver el inicio de una tormenta
a través de mi ventana.

(Jimena)